El arte le ha permitido conocer nuevos países y culturas

Yolotzin Campos Loyo es una joven veracruzana que aspira a enseñar educación artística a niños y jóvenes. Su incursión en el arte del baile y la música folclórica le ha permitido viajar, a sus 20 años, a Turquía, Francia, Estados Unidos y Colombia.

36571205-231a-4b36-b507-d8fce9754566

La joven estudia en la Universidad Popular Autónoma de Veracruz (UPAV) la licenciatura en EducaciónArtística y al mismo tiempo cursa la licenciatura de Administración de Empresas en la Universidad Veracruzana (UV).

“El arte ha sido muy importante en mi vida; desde muy chica empecé a bailar danza folclórica de forma extracurricular en la escuela a la que asistía. Después, aprendí a tocar arpa jarocha y ello me llevó a ser parte del grupo de música del Ballet Folclórico Infantil y Juvenil José Azueta. Desde hace tiempo quería complementar mis habilidades en danza y música con conocimientos y la licenciatura en Educación Artística que ofrece la Universidad Popular Autónoma de Veracruz ha satisfecho las aspiraciones que tenía”, dijo.

A pregunta expresa, Yolotzin respondió que para ella ha sido relativamente fácil aprender las disciplinas artísticas debido a que su papá la motivó desde muy niña a apreciar el arte en general y en particular la danza y la música. “Yo creo que al igual que yo, muchos niños y jóvenes tienen la oportunidad de aprender alguna disciplina del arte porque hay escuelas para ello; si se inclinan por la danza y la música folclóricas hay instituciones como la Escuela Concepción Quirós Pérez en donde se han abierto talleres para que todos los interesados puedan aprender estas disciplinas”, refirió.

La joven entrevistada manifestó que no le teme al futuro laboral porque para quienes estudian la licenciatura en Educación Artística hay campo laboral en los sectores público y privado, así como en escuelas en las que se imparte la materia de artes.

“He pensado cómo será mi futuro, digamos, dentro de cinco años y veo que puedo desempeñarme profesionalmente desde la perspectiva de las artes o de la administración de empresas. Puedo trabajar en una empresa, pero también me veo trabajando en una institución como la Universidad Veracruzana ofreciendo clases optativas o tutorías para los jóvenes y mostrarles lo que es el arte y todo lo que éste conlleva”, comentó.

Yolotzin Campos Loyo manifestó que su gusto para la danza y la música folclóricas la ha llevado a viajar fuera del país y conocer otras culturas y expresiones artísticas. “El arte me ha dado la gran satisfacción de conocer nuevos lugares, de saber cómo es la cultura de otros pueblos; he podido conocer parte de Turquía, Francia, Estados Unidos y Colombia y ahí he advertido que hay mucha gente que al igual que yo se sienta atraída por el arte folclórico, lo que nos da un elemento para poder entendernos, comprendernos”, aseveró.

Señaló que en cada uno de los países a los que ha viajado, tanto ella como los demás integrantes del Ballet Folklórico Infantil y Juvenil José Azueta han sido objeto de reconocimientos debido a la gran difusión que hacen de la danza y la música folclórica mexicanas.

Expresó que sería muy bueno que los niños y jóvenes incursionaran en el arte porque de esa forma descubrirían otra forma de ver la vida, de difundir su cultura y de, posiblemente, visitar varios países.

Los recuerdos se vuelven pintura

La pintora jalisciense Paloma Camarena está de regreso en tierra para presentar “Remembranzas”, exposición individual en el Archivo General del Municipio de Zapopan.

1337433

La artista plástica expondrá un par de series: la primera y más voluminosa es la que se remite a la tradición popular mexicana, las loterías. En entrevista conEL INFORMADOR, Paloma comentó que todo comenzó cerca de 2010, cuando pintó la primera lotería a raíz de una invitación de pintar con el tema tequilero, a propósito de una convención en Puerto Vallarta.

Luego de retratar al tequila y todo su entorno como protagonistas de la lotería, Paloma continuó con el formato del típico juego mexicano, pero con otras historias por contar: el propio mezcal, los juguetes tradicionales del país y toda la riqueza que se puede concentrar en este género del arte popular. Son precisamente los juguetes los que más éxito han tenido, pues por su naturaleza y variedad evocan en quien ve el lienzo los recuerdos de la niñez, ad hoc con el nombre de la exposición: “Remembranzas”. “El espectador se siente identificado con alguno de los juguetes, hay recuerdos de la niñez. Nunca pensé hacer tantas, pero fue surgiendo así”, afirmó la pintora.

En el interés de Camarena por pintar la mexicanidad, también vemos un lienzo en el que cada recuadro de la lotería nos muestra a algunas de las etnias de México (yaquis, purépechas y triquis). Sumado a los lienzos originales que engalanan las paredes del área de exposiciones del Archivo General, la pintora trajo también reproducciones de loterías que ya no están en su colección.

Por otra parte, una serie de cinco piezas retrata las pangas, barcas que surcan los mares. El origen de esta colección se muestra en la reproducción de la carta: “Una carta que mi mamá le escribió a mi papá cuando murió. Un poco lo que está en esa panga es la carta: el equipaje que le dejó, los mapas de navegación. Así surgieron los textos”. La primera obra es una escultura, mientras el resto son lienzos. La carta se reproduce a un costado de la embarcación, con citas extraídas que acompañan a cada uno de los cuadros. El texto, con un tono poético, evoca diversas simbologías que posee el mar y su relación con las personas.

Además de la importancia simbólica con la carta, Paloma Camarena señaló su fascinación por pintar el mar: “Me encanta el mar, me siento muy identificada: con la marea que sube, baja. Hay olejaes fuertes, a veces en calma. Tengo muchas pinturas de veleros… Quisiera pintar todo a mi alrededor, me encantaría: desde la arena y cómo el agua dibuja con su oleaje, es maravilloso”. La artista reside  en Puerto Vallarta y su pasión por el agua y los paisajes que ofrece el mar la llevaron a practicar el velerismo.

Sobre esta selección de Remembranzas, agregó: “Quise meter en esta exposición todo mi sentimiento”.

SABER MÁS
Una brillante carrera

La artista nació en la zona metropolitana de Guadalajara, pero dejó la ciudad hace treinta años. Esta es su primera exposición individual.

Una obra de arte que no es total

Richar Wagner, el compositor alemán, fue quien habló por primera vez del concepto ‘Gesamtkunstwerk’ para referirse a la ‘obra de arte total’. Su idea era integrar los diferentes tipos de arte como una totalidad. Era un propósito más que ambicioso pues quería combinar la ópera con la tragedia griega, es decir, la música, con el teatro, con la parte escénica.

IMAGEN-16661888-2

Con base en ese concepto elaboró el artista paisa Aníbal Vallejo la exposición comercial ‘Apuntes para el Salón de Madam B o la búsqueda del Gesamtkunstwerk’ que está abierta al público en la galería Lokkus, ubicada en El Poblado, desde el pasado jueves hasta el hasta el 3 de septiembre.

Vallejo partió también de un proyecto de Piet Mondrian, un pintor holandés, a quien encargaron diseñar el estudio de una coleccionista alemana. Mondrian quiso aplicar el Gesamtkunstwerk combinando arquitectura, pintura y escultura en el mismo espacio. La obra no se materializó pero quedaron cuatro bocetos de lo que sería el salón para Madam B.

El artista plástico y diseñador de moda Aníbal Vallejo comentó que toma la idea sin querer recrearla o reinterpretarla.

“Lo usé simplemente como punto de partida para integrar la arquitectura de la galería, que es muy particular, con la obra que estoy trabajando. Mi obra es pintura bidimensional, pero aquí quise explorar la espacialidad con una intervención pictórica en las paredes, que dialoga con la parte bidimensional de las pinturas. Hay también un objeto escultórico y una instalación de video con música”, explicó Vallejo.

Aníbal Vallejo es hijo del abogado y también pintor Aníbal Vallejo y sobrino de Fernando, el escritor. La historia del arte es una temática recurrente en la obra de Vallejo plasmada en pintura abstracta y, esta vez, incorpora la tridimensionalidad y el video.

Algunos de los cuadros de esta exposición integran tejidos y bordados que aportan textura y sombras.

Sobre el concepto abordado en su obra, el artista aclaró que su objetivo no era hacer una obra de arte total. “Lo que estoy tratando de decir con esto es que no hay una obra de arte perfecta, que no hay una obra de arte total”, afirmó.

Art Marbella: cuando se mezclan el bronceado y el arte contemporáneo

Del 29 de julio al 3 de agosto se celebra la segunda edición deArt Marbella, la respuesta española a Art Basel Miami.Galeristas, coleccionistas y príncipes árabes se reúnen en la mítica localidad de la Costa del Sol unidos por el arte. Nosotros hemos estado allí, y se lo contamos de primera mano.

la_segunda_edicion_de_art_marbella_se_celebra_en_el_palacio_de_congresos_de_la_localidad_malaguena_4557_863x680

Puede que una feria de arte contemporáneo en la Costa del Sol no les resulte la idea más evidente del mundo. Pero ocurre que las cosas más interesantes son a menudo las menos evidentes, y además no se crean tampoco que la cosa es tan descabellada. Al fin y al cabo, los grandes coleccionistas de arte (diga collectors) de todo el mundo tienen Art Basel Miami escrito en letras rojas en sus agendas, y cuando llega diciembre ya saben dónde pasar unos días de sol y desparrame festivo mientras resuelven sus compras artísticas navideñas. Dicen los más veteranos que en su día ARCO perdió el tren de abrir sucursal americana, un tren que en cambio los suizos (tan calvinistas e industriosos ellos) no dejaron escapar: pues bien, si ya no podemos ir nosotros a Miami, hagamos que Miami venga a nosotros. Porque nada hay en nuestro continente que se parezca más a Miami que Marbella.¿No les parece?

Así que en Marbella nos plantamos dispuestos a ser testigos de la segunda edición de Art Marbella, que se celebra en el palacio de congresos de la localidad malagueña. La primera impresión una vez allí fue de alivio: frente al gigantismo de ARCO y el resto de las grandes ferias mundiales, Art Marbella resulta, ya en un vistazo rápido desde la entrada, mucho más asequible.Cuarenta y siete galerías con sus respectivos stands es algo que se puede ver relajadamente en una tarde. Y mejor así, porque el horario de la feria es el ideal para una localidad vacacional: de seis de la tarde a diez y media de la noche. De este modo, uno puede pasar el día en la playa y luego acercarse a ver arte antes de la cena tardía de rigor; este miércoles, último día de la feria, las puertas se abren excepcionalmente a las doce del mediodía, para que los indecisos de última hora dispongan de más tiempo para cerrar sus tratos.

Constatado el alivio, la segunda impresión que tuvimos fue más bien la contraria: la asfixia. Resulta que, después de haber funcionado perfectamente durante los días previos dedicados al montaje, el sistema de aire acondicionado decidió estropearse horas antes de la apertura privada para VIPs, así que cuando llegamos la temperatura cercana a los 35 grados y la humedad ambiental hacían estragos entre visitantes y galeristas, que habían reconvertido sus catálogos en improvisados abanicos mientras la organización repartía botellas de agua, porque todo el mundo sabe que las penas con hidratación son menos. Sin perder el buen humor, Pía Rubio, la muy dinámica responsable del programa VIP de la feria, nos animaba a combatir las condiciones adversas con medidas más radicales: “¡Id a la sala VIP! ¡Tomad champagne! ¡Tomad gin-tonics!”.

En fin, tampoco fue para tanto. Un par de horas más tarde, los convocados recibíamos en nuestro buzón de e-mail un mensaje de la organización informándonos de que el aire acondicionado volvía a funcionar como un ciclón, así que los más tiquismiquis podían volver al palacio de congresos sin temor a la lipotimia. Hasta entonces, resultaba conmovedor contemplar cómo los coleccionistas transitaban de stand en stand sudando la gota gorda, demostrando –vamos a ponernos repelentes- que como escribió Virgilio el amor (al arte) lo vence todo.

Otro de los rincones de Art Marbella.

Hay que decir que en la selección de galerías concurren algunas de las mejores de nuestro país, que por lo general han traído propuestas, si no especialmente rompedoras, sí de notable calidad. Ahí estaba, por ejemplo, la bilbaína CarrerasMugica con artistas como Ángela de la Cruz (única artista española que ha sido finalista al premio Turner), Sergio Prego y Raúl Domínguez, una vistosísima escultura de Palazuelo y un retrato de Dora Maar sobre papel de Picasso, que espera a su comprador desde la oscuridad del pequeño almacén del stand. O Moisés Pérez de Albéniz, con los estupendos paisajes de Santiago Giralda, además de Tony Oursler y Ana Laura Aláez. O Espacio Mínimo, que este año cumple un cuarto de siglo, y que ha traído a algunos de sus mejores espadas, como Juan Luis Moraza, Erwin Olaf o Liliana Porter. O La Gran, con solo dos artistas, pero qué dos: la “confrontación” entre Enrique Marty y Marina Núñez nos pareció una de las mejores ideas de la feria. Otras galerías de primera línea presentes sonAlvaro Alcázar, Horrach Moya, Max Estrella, Filomena Soares, Gema Llamazares, Bacelos o Carles Taché. La brasileña María Baró –la propietaria, española, es lo que se dice un personajazo del mundo del arte- exponía dos estupendos Dokoupil. Pero la que de verdad arrasó fue una pequeña galería del madrileño barrio de Conde Duque llamada Twin Gallery, con cuyas responsables –cuatro mujeres jóvenes, bellas y brillantes– brindamos porque en el primer día lo habían vendido prácticamente todo.

DOS HORAS ANTES DE LA APERTURA AL PÚBLICO, RECIBIERON EN VISITA PRIVADA AL PRÍNCIPE SAUDÍ FAISAL BIN BANDAR JUNTO CON SU ESPOSA Y OTROS FAMILIARES. “LLEGÓ SIN PROTOCOLO, ENCANTADOR, EN SHORTS Y CON SOMBRERO DE PAJA. ESTUVO RECORRIENDO TODA LA FERIA, SE INTERESÓ POR MUCHAS COSAS Y COMPRÓ VARIAS DE ELLAS”

Aquella misma noche, en el cóctel de inauguración de la feria, pudimos conocer a la feliz compradora de dos de las obras de la galería, debidas al artista Manuel Franquelo. Una mujer que responde al fascinante nombre de Hephzibah Rebecca Stehli, y que había venido desde Sidney, donde reside habitualmente, para ver y adquirir arte en Marbella. “Es que el arte contemporáneo que puede verse en Australia no me interesa mucho. Hay mucho hiperrealismo, a veces técnicamente muy bien hecho, pero que no aporta mucho. Prefiero lo que puedo encontrar en ferias como ésta, donde aún me sorprendo”. Algo parecido opinaba el ecuatorianoPancho Jaramillo, otro coleccionista que había acudido a la llamada del programa VIP de Art Marbella, y que había estado en Art Basel (la original, celebrada en Basilea en junio), donde alguna pieza también había caído.

Si se preguntan ustedes cuál es el coleccionista tipo de Art Marbella, la mayor parte parecían nacionales o europeos, con algún toque más exótico a cargo, por ejemplo, de Stehli y Jaramillo. No había en eso mucha diferencia con las ferias de Madrid o Barcelona. Si acaso, claro, se apreciaban unos tonos más en la escala media de bronceado: en Marbella no parecen haber calado los insistentes consejos de los dermatólogos advirtiendo acerca de la conveniencia de aumentar el factor solar y disminuir las horas de estancia playera (en eso sigue pareciéndose a la tan añorada de los años noventa).

Quizá les decepcione saber que, contra lo esperado, no se veía mucho oligarca ruso ni mucho jeque árabe por los pasillos del palacio de congresos. Todo indica que a los rusos no les interesan las últimas tendencias artísticas a la hora de decorar sus mansiones marbellíes. En cuanto a los turistas del Medio Oriente, sus costumbres pasan por dejarse ver lo menos posible. Según nos contó Sebastián Valdez, socio de la feria, el segundo día, dos horas antes de la apertura al público, recibieron en visita privada a un príncipe. “Llegó sin protocolo, encantador, en shorts y con sombrero de paja. Estuvo recorriendo toda la feria, se interesó por muchas cosas y compró varias de ellas”. Entre los testigos del acontecimiento, el más joven era Jaime, hijo recién nacido del galerista Alvaro Alcázar, que está destinado a prolongar la tradición familiar (sería ya la tercera generación en el negocio), y que a juzgar por la soltura con la que allí se desenvolvía está encantado con semejante destino.

Cortesía de Art Marbella

Es difícil hablar de tendencias en una feria del formato de Art Marbella, peronos sorprendió la cantidad de obras que presentaban o representaban billetes, quizá haciéndose eco de las leyendas que aseguran que en sus épocas doradas en Marbella el dinero corría como un torrente y a la vista de todos. Ahí estaban las mariposas de papel (bancario) de Erika Harrsch para la galería norteamericana RoFa Projects, o los billetes dorados manchados de petróleo de Avelino Sala en Gema Llamazares. Aunque quizá el caso más llamativo era el del músico José María Cano, que también se dedica al arte plástico, y que comparecía a través de una galería taiwanesa (¡!) con unas piezas de tres metros de largo realizadas en cera sobre lienzo que representaban billetes.

Parece ser que las ventas de momento no van nada mal. El argentinoAlejandro Zaia, experto bregado en mil batallas (él fundo otras ferias PINTA London y PINTA New York) y hoy director de Art Marbella, se mostraba satisfecho con la edición de este año, aunque incidía en que aún quedaba mucho negocio por hacer. “Pero quedan varios días por delante, así que hay tiempo”.

Hay tiempo, sí. Hasta este miércoles, concretamente. Así que anímense, porque todo esto que les hemos contado pueden vivirlo ustedes en sus propias carnes. Y, si les da por ahí, volverse a sus casas con una pieza de arte contemporáneo debajo del brazo.

Rehabilitación e ingresos para reclusos a través del arte

Tulancingo de Bravo, Hgo. La “vida fácil” sedujo a David Guzmán. De muy joven empezó a consumir drogas, a robar, a perderse en un mundo “nefasto”. Pero tras cinco años entre rejas, este mexicano parece en paz y tatúa concentrado una pieza de cuero que pronto será un bolso de lujo.

Prison

Guzmán recondujo su camino gracias al arte. Desde que supo de su larga condena por homicidio sólo se consolaba pintando. Por eso, cuando se enteró de que en algunas cárceles del país había presos que recibían un salario por plasmar dibujos en accesorios de moda para un programa de rehabilitación llamado Prison Art, batalló hasta llevarlo a su cárcel de Tulancingo, Hidalgo.

“Mi necedad fue a través de la necesidad”, explica a la Afp este hombre menudo de 34 años mientras, sentado junto a una decena de hombres y mujeres en la modesta biblioteca del penal, da los últimos retoques a la calavera que tatúa con su rudimentaria “máquina hechiza”.

Aunque normalmente trabajan las piezas de cuero en sus literas, dentro de dormitorios de hasta 100 personas o sentados en botes de plástico en los espacios comunes, hoy los presos tatúan cómodamente en esta sala pájaros, mariposas, tigres, pero sobre todo calacas, esqueletos de todo tipo.

Estas piezas serán luego el motivo central de elegantes bolsos de diseño, que se venden por unos 400 dólares en tiendas exclusivas de todo México.

De tatuarse la piel… a tatuar bolsos

Pero antes de eso, en la cárcel, presos que rozan los 50 junto a jóvenes sentenciados a penas de décadas se esfuerzan en colorear sus creaciones.

Dan un nuevo uso a las “máquinas hechizas” -elaboradas con un bolígrafo, una aguja y un motor impulsado por un cargador de celular- que los reclusos usan comúnmente para tatuarse unos a otros, generando graves problemas de salud.

“Con esto, el día se hace un poco más corto. No veo ni la hora que es. Desayuno, como y el resto del día estoy casi metido en esto”, asegura Ezequiel Pérez, alto, de musculosos brazos tatuados y que a sus 24 años está acusado de doble homicidio.

En Prison Art no importa el delito cometido, el sexo ni la edad: las únicas condiciones para entrar a este proyecto ideado por una fundación privada son mantener el cuerpo limpio de drogas, asistir a terapia de desintoxicación y dar la mitad del sueldo a la familia.

Es una oportunidad de oro para los presos, la mayoría con vidas descarriladas por las adicciones y la pobreza.

Y la alegría que se respira entre los 18 seleccionados es evidente en esta cárcel mixta construida en los 70, que es la quinta peor de México por su hacinamiento y su insalubridad, según un informe del Ombudsman.

Aunque la mayoría de los 550 internos de Tulancingo elaboran objetos en los talleres de carpintería y artesanías del penal, sufren para malvenderlos a través de familiares y amigos sin llegar a reunir nunca el dinero que necesitan para comprar jabón, pasta de dientes o papel higiénico para su estancia allí y mucho menos para ayudar económicamente a sus familias.

“La familia muchas veces no tiene para darme. Esto es una fuente de trabajo”, dice con un español parco Leonor Reyes, una bordadora indígena de 48 años, madre de seis hijos y acusada de robo de joyas.

Una idea que surgió entre rejas

Una de las claves del éxito de Prison Art es que mantiene motivados a los reos con una paga que puede llegar a 400 dólares mensuales y los afilia a un proyecto de reinserción que espera contratarlos en sus talleres una vez que salgan del penal.

“No es que las cárceles en México sean universidades del crimen, sino que la misma sociedad está obligando a que los mismos chavos que salen no tengan oportunidades, que vuelvan a delinquir o que los grupos del crimen organizado dentro de la cárcel los recluten muy fácilmente”, asegura Jorge Cueto, el cerebro detrás de Prison Art.

Este mexicano de origen español habla con conocimiento de causa. En 2012, estuvo detenido 11 meses por un fraude del que acabó saliendo inocente en la cárcel de Puente Grande. Y ahora presume de que, con dos años y medio de vida, el programa ya funciona en seis cárceles de México y ha dado empleo a 240 presos y expresos.

Pero el éxito no sólo se ha dado dentro de los penales. Los bolsos, cinturones, monederos y otros accesorios de Prison Art, piezas únicas firmadas por cada preso, son diseños de moda hechos con cuero de alta calidad que se venden en barrios exclusivos como el de Polanco en la Ciudad de México o en elegantes tiendas en las turísticas San Miguel de Allende o Playa del Carmen, y también en internet.

“Es una opción para la sociedad si quiere ayudar. Y la idea es manejar un producto de tal calidad y gusto que la gente lo desee”, dice Cueto, que espera abrir pronto tiendas en Estados Unidos, Londres e Ibiza.

Mientras, en la biblioteca de Tulancingo, Pedro Eulalio Vera, un señor robusto acusado de secuestro, firma su última pieza y sueña en voz alta: “Si a la gente le gusta, quizás digan: ‘Yo quiero que él me haga algo especial’ y para mí, eso sería algo muy bueno, ¿no?”.

Adornarán con arte edificios del Mexicable

Como parte del Programa de recuperación de espacios públicos en el Estado de México, el gobernador de la entidad, Eruviel Ávila Villegas, presentó los avances del proyecto de arte urbano en Ecatepec La calle es tuya, que tiene cómo fin la promoción del arte y la cultura así cómo la erradicación de la violencia.

993041_NpAdvMainFea

Las siete estaciones que conforman la ruta del Mexicable -primer teleférico en el país que será utilizado como transporte público- serán intervenidas por más de 70 artistas nacionales e internacionales de diferentes expresiones artísticas, que utilizarán como lienzos los edificios de este nuevo sistema de transporte, embelleciendo así los espacios públicos y generando un ambiente más agradable y sano en el municipio.

 

En conferencia de prensa en la estación número 6 del Mexicable, obra que reporta un avance de 96%, el mandatario estatal presentó a dos nuevos artistas que se sumaron a está campaña, el mexicano Luis Díaz (Vena2) y el australiano Guido van Helten, que plasmarán sus diseños en las estaciones 5 y 6 del nuevo teleférico, en el que se han invertido más de mil 500 millones de pesos.

 

 

PAG-10-6_ESPECIAL_mexicable_arte-urbano

 

 

Al parafrasear al escritor Ignacio Solares, el gobernador Eruviel Ávila afirmó que “si la violencia es el veneno, la cultura y el arte es el antídoto (…)  vamos a seguir apostándole a esta estrategia de recuperación de espacios públicos”.

 

Entrevistado al respecto, Luis Díaz Gordoa (alias Vena2) uno de los más de 70 artistas que se sumaron a esta iniciativa, se dijo muy orgulloso de participar en este proyecto de transformación social.

 

“Es un gran proyecto, erradica varios de los problemas, en definitiva es el antídoto para el mal social, para generar un espacio armonioso. Yo veo en el arte público la transformación de conciencia más poderosa”, declaró a 24 HORAS.

 

 

PAG-10-5_ESPECIAL_mexicable_arte-urbano

 

 

 

En tanto, el australiano Guido Van Helten, también en una entrevista, sostuvo que su interés en imprimir su arte en edificaciones de Ecatepec radica en el reconocimiento a la cultura como forma de expresión, especialmente en comunidades que requieren de atención debido a los diversos problemas sociales que enfrentan.

 

“Creo que este es un pequeño paso. No creo que sea el único pero puede ayudar a mejorar nuestro ambiente, tiene un efecto directo en la forma de percibir nuestro entorno, nuestro espacio. En fin, puede significar algo, al menos tiene un impacto psicológico, un efecto positivo”, manifestó.

 

Cabe destacar que La calle es tuya es una iniciativa del gobierno para recuperar espacios públicos a través de murales de arte urbano en el municipio de Ecatepec. Sin embargo, no es la única iniciativa que se implementa para estos fines,  desde 2014 el gobierno local puso en marcha el programa Pinceladas en Grande con el que se han pintado más de 128 mil fachadas en este municipio.

 

PAG-10-1_ESPECIAL_mexicable_arte-urbano

 
Guido Van Helten, artista australiano

 

Su trabajo se enfoca en la idea de plasmar a la propia gente de la comunidad en los edificios que interviene, a fin de enaltecer el espíritu municipal de quien habita en esa región. Su trabajo se extiende por países como Australia, Islandia, Escocia, Irlanda, Groenlandia, Estados Unidos y Dinamarca.

 

“Creo que este es un pequeño paso que puede ayudar a reducir los niveles de violencia”

Luis Díaz Gordoa (alias Vena2), artista de León, Guanajuato

 

Se enfoca en espacios arquitectónicos, diseño interior, y arte público. Su trabajo incluye murales, instalaciones, escultura, impresiones en gran formato, serigrafías, objetos, dibujo y pintura. Explorando la versatilidad de materiales y técnicas como una de sus principales fortalezas.
“Es un proyecto de gran impacto social del que estoy muy orgulloso de formar parte”

235 pages